Museo Nacional de Arte

Alegoría de la Virgen del Carmen

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Alegoría de la Virgen del Carmen
Alegoría de la Virgen del Carmen
Artista RAFAEL XIMENO Y PLANES (1759 - 1825)

Alegoría de la Virgen del Carmen

Fechaca. 1794-1795
TécnicaÓleo sobre lámina de cobre
DimensionesSin marco: 74.5 x 55.5 cm
CréditoMuseo Nacional de Arte, INBA Transferencia, 2000. ExPinacoteca Virreinal de San Diego.
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Pintada sobre lámina de cobre, con trazos finos y meticulosos, la pieza se encuentra atribuida al artista valenciano Rafael Ximeno y Planes (1759-1825). Fue realizada en el virreinato de Nueva España a fines del siglo XVIII. La escena central está basada en dos pinturas devocionales previas de mayor proporción: la de Andrés López (1791), perteneciente al Museo de la Basílica de Guadalupe, y la de José María Vázquez (1794), sita en una colección particular michoacana.

La composición, a manera de trampantojo, genera la ilusión de un retablo neoclásico que enmarca un verdadero retrato, o bien consiste en el proyecto arquitectónico para un altar. La estructura se compone, de abajo hacia arriba, de banqueta, pilastras rematadas en ménsulas, y frontón sobre el que destacan los fulgores dorados de una custodia u ostensorio con el escudo de la Orden del Carmen: la Cruz erigida sobre el Monte Carmelo.

Siete personificaciones escultóricas de albo color flanquean la escena en los ángulos: las virtudes teologales en la parte superior (la Fe –representada ciega–, la Esperanza y la Caridad); y las cuatro cardinales en la sección inferior (la Templanza, la Prudencia, la Fortaleza y la Justicia). La pintura empotrada relata el episodio en que la Virgen del Carmen es representada como la Mujer del Apocalipsis, triunfante sobre la bestia de siete cabezas, a la que somete a sus pies. En un rompimiento de Gloria, y rodeada de ángeles y arcángeles, María sostiene al Niño Jesús en brazos, y porta atributos como la corona imperial y los blasones. Mientras es contemplada por el Padre Eterno, dirige la mirada al plano terrenal como patrona de la congregación carmelitana, encarnada en las figuras del profeta Elías y su discípulo Eliseo.

Según las escrituras hebreas, Elías desafió a los sacerdotes de Baal en un reto consistente en invocar a sus respectivos dioses, para que prendiesen la leña donde se había sacrificado un buey. El dios que lograra prender el fuego sería reconocido como el verdadero. Baal no logró encender el sacrificio de sus seguidores, en tanto que Yahvé envió fuego del Cielo que quemó el altar de Elías hasta convertirlo en cenizas. En el caso de la pintura, la cabeza de un buey arde sobre un altar, con la imagen de Elías hincado y Eliseo de pie. Estos se recortan sobre el Monte Carmelo, con su primer templo efímero en la cima, y san Juan Evangelista escribiendo el Apocalipsis.

Durante el siglo XVIII, fue común que la Orden reformada en España por santa Teresa de Ávila y san Juan de la Cruz, comisionara obras pictóricas sobre sus devociones particulares y episodios fundacionales. La tradición pictórica de Ximeno y Planes, director del ramo de pintura para la Real Academia de las Tres Nobles Artes de San Carlos, es un estilo de transición basado en la nueva tendencia del «buen gusto». Así, los dictados del Neoclasicismo, corriente de revaloración de lo grecorromano que tuvo su auge en la segunda mitad del siglo XIX, empataba con el pensamiento ilustrado de la Revolución Francesa y las Reformas borbónicas. La llegada de este estilo significó el fin de la tradición pictórica local, sus métodos de enseñanza y producción. En su lugar, se favoreció un lenguaje clasicista, equilibrado y grandilocuente que ponía énfasis en la organización de los personajes en grupos, siendo el central el privilegiado; así como el aprendizaje a partir del dibujo y la geometría. La obra constituye, entonces, una propuesta devocional para una nueva época.

Esta pieza ingresó al Museo Nacional de Arte procedente de la Pinacoteca Virreinal de San Diego en el año 2000.

Victor Rodríguez Rangel

Referencias

Armella de Aspe, Virginia et al. Tesoros de la Pinacoteca Virreinal. Ciudad de México: Banamex, 1993.

Báez, Eduardo. Historia de la Escuela Nacional de Bellas Artes (antigua Academia de San Carlos), 1781-1910. Ciudad de México: Escuela Nacional de Artes Plásticas - UNAM, 2009.

Cuadriello, Jaime et al. Juegos de Ingenio y agudeza; La pintura emblemática de la Nueva España. Ciudad de México: Museo Nacional de Arte - INBA, 1994.

Cuadriello, Jaime. Estudio preliminar a Cuaderno en que se explica la novísima y singularísima Imagen de la Virgen Santísima del Carmen, 1794, por fray Francisco de Jesús María. Ciudad de México: Museo de la Basílica de Guadalupe – Insigne y Nacional Basílica de Santa María de Guadalupe/ Ayuntamiento de Morelia, 2009.

_____. “La Real Academia de San Carlos de Nueva España y su ramo de pintura: tránsito y epílogo”. En Pintura en Hispanoamérica 1550-1820, editado por Luisa Elana Alcalá y Jonathan Brown, 205-242. Madrid: El Viso/ Fomento Cultural Banamex, 2014.

Gravelot, Hubert. Iconología o Tratado de alegorías y emblemas. Ciudad de México: Imprenta Económica, 1866.

Guía del Museo Nacional de Arte. Ciudad de México: Museo Nacional de Arte - INBA, 2006.