Museo Nacional de Arte

Retrato de Manuel Dolores Asúnsolo (General zapatista)

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Retrato de Manuel Dolores Asúnsolo (General zapatista)
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Artista RAÚL ANGUIANO (1915 - 2006)

Retrato de Manuel Dolores Asúnsolo (General zapatista)

Fechaca. 1942
TécnicaÓleo sobre tela
DimensionesSin marco: 65 x 45 cm
CréditoMuseo Nacional de Arte, INBA Donación María Asúnsolo, 1994
Más información

Descripción

Manuel Dolores Asúnsolo, retratado posiblemente a los siete años de edad, aparece de cuerpo entero, con el brazo derecho recargado sobre una columna y la pierna entrecruzada; lleva un traje azul con bordes y botones blancos, sombrero redondo, medias y botas de color marrón. El tierno semblante del infante, de finos rasgos y gesto imperturbable, ha sido pulcramente delineado por la mano del pintor: mirada serena y labios de acentuado matiz que relucen sobre el cielo grisáceo y gélido acentuando el aire de nostalgia del estudio fotográfico.

Como es usual en los retratos de Raúl Anguiano de los años cuarenta, el rostro y las manos del representado han sido cabalmente dibujados, al igual que los pliegues del atuendo y los elementos a su alrededor, como el pedestal de tipo neoclásico, el piso cuadriculado y la pelota (o esfera), un atributo de la niñez.

Comentario

Es previsible que Raúl Anguiano tomara una imagen de la época para la ejecución del retrato del infante Manuel Dolores Asúnsolo, pues el artista jalisciense solía recurrir a la fotografía para elaborar ciertas representaciones, como las de Venustiano Carranza y Alvaro Obregón. Para ejecutar ésta contó con documentos del archivo de su padre José Anguiano Peña, quien estuvo en las filas del general revolucionario Manuel M. Diéguez en Jalisco y fue compañero de armas del soldado adolescente David Alfaro Siqueiros, que formó parte del Estado Mayor del mismo general.

En el dibujo preparatorio del retrato de Manuel Dolores Asúnsolo (61.3 x 48 .8 cm) se advierte que Raúl Anguiano pretendía decorar el pedestal con una flor, que al final no incluyó en la pintura; en tanto que la esfera en el piso no aparece en el boceto pero fue agregada en la pintura, lo mismo que la cuadrícula. En la parte inferior derecha del boceto en sanguina aparece la inscripción: "Retrato del padre de María Asúnsolo", y debajo, la firma del autor y la fecha "42".

Desde la llegada a la ciudad de México en 1934, a los 19 años, proveniente de su natal Jalisco, Raúl Anguiano comenzó a ejecutar su obra mural de contenido político dentro de la Escuela Mexicana de Pintura, al tiempo que hizo un conjunto de dibujos surrealistas )( se instruía en el arte del grabado. Tras su arribo a la capital, se vinculó a la Galería de Arte Mexicano de Inés Amor y al círculo artístico en torno a María Asúnsolo; hacia 1937 ingresó a la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarias (LEAR), y un año más tarde al Taller de Gráfica Popular (TGP), dos de las agrupaciones antifascistas de intelectuales y artistas en las que fue un militante emprendedor.

Raúl Anguiano conoció a María Asúnsolo cuando ella dirigía la Galería de la Universidad Nacional Autónoma de México, con julio Castellanos, ubicada en el centro de la capital. Es posible que en alguna de las tertulias que se organizaban en la casa de la mecenas y modelo, Asúnsolo le encargara al pintor el retrato de su padre cuando era niño, y le proporcionara el material documental para ejecutarlo. En los tiempos de Manuel Ávila Camacho, María Asúnsolo vivía en el departamento 8 del edificio Anáhuac, en Paseo de la Reforma número 137, cercano al cine Roble. Este domicilio se convertiría años después en la Galería de Arte de María Asúnsolo (GAMA) y en un centro de reunión para los artistas mexicanos y extranjeros, pues representaba una embajada desprovista de protocolos y un alto obligado para los conocedores de la vida cultural mexicana. Esta situación explica que María Asúnsolo haya sido la mujer más retratada de las artes plásticas del siglo XX ("tan bella y extraordinaria como la Venus de Milo", a decir del propio Anguiano).

Su padre, Manuel Dolores Asúnsolo, nació en Chihuahua, en 1881; hijo de Juan Manuel Asúnsolo Sacqui y Beatriz Jaques Maceyra Sánchez Pareja, estudió en la Academia Militar de Michigan, Estados Unidos. En 1903, contrajo nupcias con Marie Morand Pitre, una canadiense de origen francés, y vivieron durante un año en San Luis Misuri. Tiempo después se establecieron en Chilpancingo, Guerrero, donde Manuel se hizo propietario de unas minas de oro y plata, y también se asoció con el estadounidense Noble B. Judah, Jr., con el fin de comprar y trabajar varias minas en esa región, entre los años de 1904 y l905. Judah era el socio capitalista y a Manuel le correspondía todo lo relativo al trabajo.

Al iniciarse en el estado de Guerrero la Revolución contra el régimen de Porfirio Díaz, Manuel Dolores Asúnsolo, simpatizante de los ideales de Francisco I. Madero, se incorporó desde un principio alas fuerzas surianas al mando del general Ambrosio Figueroa. Al lado del general y sus hermanos, además de los coroneles Martín Vicario y Ernesto Castrejón y del mayor Fidel Fuentes, Manuel Dolores Asúnsolo tomó parte activa en la organización de numerosos contingentes en los minerales de La Dicha y La Delfina, así como en las poblaciones de Chichihualco, Zumpango del Rio y Tlacotepec; asimismo, sostuvo con fondos propios estos contingentes, al frente de los cuales asistió al ataque y la toma de las plazas de Chilpancingo e Iguala.

Asúnsolo permaneció a las órdenes del general Figueroa y figuró entre los jefes y oficia. les que decidieron integrar el gobierno provisional del estado de Guerrero. Cuando los federales evacuaron Cuernavaca, fue designado para ocupar con ochocientos hombres aquella ciudad, lo que efectuó de manera pacifica, el 21 de mayo de 1911, y entregó la plaza al general Emiliano Zapata. Una estampa de grupo de ese momento, con Manuel Dolores Asúnsolo, general de división zapatista, y Emiliano Zapata, se encuentra en el Archivo Casasola.

María Asúnsolo, hija del general Manuel Dolores Asúnsolo y de Marie Morand, la menor de cuatro hermanos, tenía alrededor de seis años cuando su padre fue asesinado durante un brindis la noche del 25 de noviembre de 1911 en el bar Jockey Club del Palacio de los Azulejos de la ciudad de México, a los treinta años de edad. El implicado, Pablo Escandón, era hijo del hacendado del mismo nombre y gobernador porfirista del estado de Morelos. Una nota periodística narró el fatal encuentro entre Pablo Escandón hijo y Manuel Dolores Asúnsolo, en el Palacio de los Azulejos.

En el retrato de Manuel Dolores Asúnsolo, el artista parece retomar las convenciones fotográficas de la sociedad del siglo XIX; es factible, sin embargo, que también recurriera a sus propios retratos cuando tenía cinco o seis años de edad, pues en algunos aparece en la misma posición que el retratado: vestido con traje de marinero y en estudios fotográficos. A mi juicio, se trataría entonces de un retrato por medio del cual María Asúnsolo rinde honores a su padreque destacó como revolucionario zapatista en la primera fase de la lucha insurgentey de una imagen proyectada (¿un autorretrato?) de la infancia del propio Raúl Anguiano.

La fecha en que Raúl Anguiano concluye el retrato del niño Manuel Dolores Asúnsolo es uno de sus mejores periodos; inmerso en la tradición figurativa, con la disciplina del dibujo como sustento de su trabajo, produce obras importantes, entre ellas, el Retrato de María Asúnsolo y Flor de pato; otras piezas fundamentales son: La huida, La llamada del instinto y El Cristo del maguey. Con todo, una temática notable en su estética es, precisamente, el retrato; así lo atestigua un volumen consistente de obras excepcionales en técnicas diversas de personajes del mundo cultural, artístico y social. Se trata de una época adscrita al realismo mexicano que se extiende en años posteriores y en cuyas efigiespara los biógrafos y críticos, como Justino Fernándezpriva la serenidad, la precisión y el carácter, lo que les da una clásica nobleza.

No son cuantiosas las representaciones de niños en los treinta y años cuarenta de Raúl Anguiano, sin embargo, al igual que el de Manuel Dolores Asúnsolo, ostentan la estructura del trazado, el refinamiento del colorido y la intencionada opacidad del fondo para intensificar el carácter fisonómico de los personajes. La melancolía es, para los críticos de arte, una característica de su obra. El uso del gris plateado de manera extendida en el fondo de la imagen de Manuel Dolores Asúnsolo reafirma esta peculiaridad.

El catálogo de la exposición Raúl Anguiano. Exposición retrospectiva (1930-1982), efectuada en el Museo del Palacio de Bellas Artes en 1982, registró la pintura aquí comentada con el título "Retrato de su padre niño, 1942", de la colección de María Asúnsolo.

El Retrato de Manuel Dolores Asúnsolo (General zapatista) fue donado por María Asúnsolo al Museo Nacional de Arte en 1994