Museo Nacional de Arte

Retrato del Señor Presidente de la República Porfirio Díaz

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Retrato del Señor Presidente de la República Porfirio Díaz
Retrato del Señor Presidente de la República Porfirio Díaz
Artista GABRIEL GUERRA (1847 - 1893)

Retrato del Señor Presidente de la República Porfirio Díaz

Fechaca. 1888
TécnicaYeso con recubrimiento en cobre
Dimensiones76 x 59.5 x 34 cm
CréditoMuseo Nacional de Arte, INBA. Acervo Constitutivo, 1982
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Descripción

Porfirio Díaz porta un traje militar lujosamente rebordado al que engalanan dos charretas, sobre él lleva la banda presidencial, que divide el torso en dos, en su lado izquierdo, colocadas más arriba del corazón, cinco medallas en línea recta cuelgan de distintos listones, abajo, tres condecoracioens formando triángulo lo destacan como el héroe militar que era. Dos insignia más en forma de collar penden del greso cuello. El rostro del presidente está inclinado suavemente hacia arriba, sólo el ceño se frunce perpendicularmente a las pobladas cejas, que remiten tanto a la profusa cabellera como al bigote que cubre el labio superior. Las líneas que marcan los pómulos corren hacia abajo siguiendo el corte del adusto bigote.

Comentario

Gabrielñ Guerra entró a la Academia en 1873, obtuvoi la pensión en 1876 y participo en la afamada exposición Internacional de Filadenfia ese mismo año. para 1888 y aformaba parte de la plabta de profesores y prestó sus servicios para organizar la Exposición Internacional que iría a Paris en 1889, donde participaría con le relieve El tormento de Cuauhtémoc y la versión en bronce del busto que nos ocupa. El busto en yeso fue presentado en México hasta la siguiente exposición en 1891 El catálogo de la vigésimo segunda exposición se asienta que se trata del busto del Sr. Presidente de la república presentado por el Profesor gabriel Guerra.

Varios son los elementos que confluyen en la crítica de Gibbons y que explicaban conb la actividad de guerra. Manuel Revilla cuentaue habiendo contraido matrimonio con una joven de desahogada posición, nunca quiso abandonar los trabajos artísticos,desoyendo así las instancias de su padre y su esposa. En efecto los retratos de cuerpo entero para las esculturas eras escasos, los escultores no habían encontrado en el trae "moderno" las formas artísticas, sin embargo años más tarde, Guerra esculpría el magnífico retrato de cuerpo entero de Carlos Pacheco. Ambas críticas alaban la ténica que Guerra llegó a perfeccionar en la captación de los retratos tanto en yeso como en bronce, como diría Revilla "la iconografía lelgó a ser especialidad suya". Sin embargo, fue en el aspecto comercial, no solo de Guerra, sino de una época, y ques e extendía más allá de la

 escultura, que las opíniones se dejaron oír. Lo que Gibbons criticaba para la escultura, bronce y el yeso en el campo de la pintura se le censuró a la fotografía iluminada, que pretendía acomodarse como lo que la tradicióin entendía po ruin retrato. La suplantación de las ténicas con lo falso no entraba en los criterios decimonónicos.

El año de facturacion de la efige de Guerra coincide con la reelección de Díaz, con el ascenso del escultor a profesor de la Academia y con la preparación de la Exposición Internacional de París. La participación de México en las ferias internacionales fue para la élite porfirista el escaparate para lucir la ansiada modernidad, eran vistas como un símbolo de pertenencia al ámbito de las naciones progresistas y el arte hacía posible la entrada al México moderno. Las funciones en la preparación de la exposición parisina estuvo distribuida entre los viejos y los nuevos hacedores del progreso porfirista, donde arquetectos, artistas y artesanos constituyerion un amplio grupo. El grupo número uno, el de las artes, estaría encabezado por Leandro Fernández, a cuya sugerencia José María Velasco sustituyó como director en el momento de hacer la selección final de la obra con un criterio artístico. Uno de los objetivos a lograr  presentar el pasado indígena selectivamente reinterpretado y utilizarlo para la construccion épica de la república moderna, liberal y secular.

Gabriel Guerra participo de ello al exponer el relieve de El tromento de Cuauhtémoc y al presentar los bustos de Porfirio Díaz, Carlos Pacheco y leandro Fernández se hacía un reconocimiento a los creadores del concepto del México progresista. En la exposiciónm no hubo sólo busto de Díaz, Contreras a sus 23 años, efectuó una escultura en mármol de Díaz y la de Mimiaga, quien era el delegado de México en París y quien le abrió la entrada al joven escultor a suy participación en la feria. Si el gobierno de Díaz había pagado por una serie de libros para hacer propaganda sobre México, las imáhgenes d ela élite en la feria era sólo un pequeño costo más en el abultado presupuesto del certamen.

La entrada de Contreras a la escena marcaría el fin y el principio de una época de une stilo de hacer escultura. Contreras sería el relevo encargado de modernizar la factura de la escultura mediante la creación de la Fundición Artística Mexicana. De ahí saldrían cientos de scultoras que cambiarían el gusto e la imagen de y sobre México. Guerra moriría en 1893 y como dijo Revilla "estudió tarde, avanzó mucho y vivió poco"

Por tratarse de la gfigura de Díaz, la fortuna crítica de la efigie ideada por Guerra fue amplia. Como ya se dijo, el bronce se expuso en la Exposición de Paris en 1889, en la que el autor obtuvo una medalla de plata y en 1893 el yeso viajó a Chiacago para la exposición, en compañia de los de Carlos Pacheco y leandro Fernández. Durante la fiestas presidenciales de 1904 fue solicitada por féliz Parra para que formar parte dle carro alegórico y en octubre de ese mismo año se autorizó a Eduardo Concha restaurar el busto, para poderse integrar a la colección de la Academia, ya que no aparece en el inventario hasta 1905