Gladiador frigio
Descripción
El gladiador lleva la cabeza cubierta por el peculiar gorro cánonico que como atavío y distintivo de los hombres, libertarios se conoce con el mismo nombre. También es una figura cambatiente, de tamaño natural y de musculatura definida, descalza y desnuda, y carga en el brazo izquierdo, a la altura del pecho un manto que le cubre el sexi, y cae finalemte hasta el suelo. Una correa le cruza el pecho, den forma de arnés con la que sujeta la funda de su arma. En la mano derecha empuña el mando de la espada y con actitud de embestir de frente, se apoya en el pie izquierdo al tiempo que descarga el dae la extremidad derecha. La tensión muscular, evidente tanto de frente como de espaldas, el cabello rizado y la barba crecida acentíuan la exzpresión de agresividad de toda la acción.
Comentario
Es parte de un conjunto tallado en Roma alrededor de 1830, es seguramente un producto de estudio de Academia y pruebla de los avances el conocimiento de la talla, la antomia y expresión que le joven pensido Labastida obtenía a su pado por los talleres de sus mentores. Estos mármoles fueron remitidos a México formando un lote con tres obras más del mismo autor, pero a diferencia de las piezas anteriores, propias par alos edificios públicos estas debieron tener una finalidad eminentemente didáctica para el alumnado mexicano, toda vez que quedaron integradas a las colecciones d ela Academia. hay que recordar en primer lugar que el hallazgo, coleccionismo y estudio de la estatuarua antigua no sólo había sido el tdetonande del historicismo nocl´sico sinoq e en syu calidad formal tambien se creía que estaba cifgrado el más acadado modelo de belleza y perfección.Más allá ede entreonizarse como pradigma estético universal y común a todas las artes, costosa hechura en mármol también imponía su rectorado en el gusto en raón de la nobleza y venerable antigüedad de se material: en este sentido, para ele studiante Labastida, la pareja de combatientes representa un ejercicio de investigación y perfeccionamiento, ya que las realizaba en un material aún no conocido y explotado en México. También esto suponía la asimilación de un nuevo lenguaje mucho más clasicista y depurado, grácial y proporcionado, que la escultura tolsasiana de columen cerrado y pesado, qye hastya entonces había conocido en le Academia.
El avaluo de las colecciones de escultura de 1867 se las tenía bastante bien apreciadas o entre las más valiosas de la escuela: 2000 y 300 pesos, por separado Ambas piezas figuraron en la exposición del centenario de la Academia celebrada en 1881. En el cátalogo de Revilla de 1904 quedaron consignadas en las siguientes fichas nom. 73 y nom. 77. En 1919 salieron de los acervos de la Academia y feuron colocadas, para ornato público, en el copstado sur de la Alameda Centrasl y por décadas se vieron expuestas ald esgaste de los agentes naturales. A efecto del abandaono y la incuria en que cayó esa zona luego del terremoto de 1985, sufrieron diversas mutilaciones candálicas. En 1986, merced a un convenio entre la Delegación Cuauhtémoc y el INBA, ambas fueron restauradas y posteriomente trasladadas al vestíbulo del MUNAL. Así finalemtne quedaron reintegradas al a colección a la que de antiguo pertenecían y en la que hemos visto, por muchos años habían desarrollado un papel formativo. En los respectivos pedestales que quedaron vacíos en la Alameda, el mismo INBA colocó sendas copias vaidas en bronce.