Fray Bartolomé de las Casas, convirtiendo a una familia azteca
Imagen localizada en el catálogo de la exposición página 104
"En la escultura, la historia de la institución se continuó modelando en mármol…La historia mexicana fue tratada en diferentes momentos históricos. En el caso del pasado prehispánico, Noreña tomó un pasaje relativo a la vida de Bartolomé de las Casas. Eloísa Uribe afirma que Noreña "reunió en una sola imagen la tradición clásica, admirada como la cima de la cultura de occidente y la propia de cada país". La diferencia de lenguajes que el escultor estableció entre la representación clásica e idealizada del hombre y el niño, la medieval-religiosa de la mujer y el fraile, y la deidad indígena conformó una innovación en su estructura formal. El relieve esculpido por Noreña no es un hecho aislado sino que se inscribe en el ambiente de erudición y apasionamiento que había despertado por un lado Vilar en sus alumnos y por otro José Fernando Ramírez con su conocimiento erudito del pasado prehispánico. El éxito que tuvo en 1865 se une al gusto de Maximiliano por patrocinar la escultura y los temas históricos". p. 105
(Acevedo, Esther, 1995, p. 105)
Imagen localizada en el catálogo de la exposición página 86
… Por otra parte, la tradición de los verdaderos retratos del propio Juan Diego como sujeto histórico, humillado al pie del cerro, con las manos puestas y contemplando maravillado a su celestial Señora, aunque no tan abundantes, bien enfatizan la condición del visionario y así también pueden tenerse como una invitación para que todo peregrino entre en sinergia en el locus mismo de la aparición montañosa, tal como exhortaba Sánchez a sus lectores para arrodillarse contritos".
(Cuadriello, Jaime, 2010, p. 82)